A principios de junio, el Concejo Municipal de Richmond aprobó una proclamación instando a Estados Unidos a levantar su embargo comercial de larga data contra Cuba y a eliminar al país de su lista de patrocinadores estatales del terrorismo. La medida coincidió con una visita de los diplomáticos cubanos Yasser Ibarra y David Ramírez Álvarez, y destacó la relación de ciudades hermanas entre Richmond y Regla, Cuba.
El alcalde Eduardo Martínez, quien presentó la resolución, criticó el embargo por causar décadas de dificultades en Cuba.
“Cuba es un experimento social en la creación de una sociedad donde todos son cuidados. Tener estas garantías también es una forma de libertad”, dijo el alcalde. “El embargo crea obstáculos. Cuando estuve en La Habana el año pasado, vi una ciudad magnífica en mal estado — una ciudad que podría competir con muchas otras si solo tuviera el capital para hacer esas reparaciones”.
Martínez comparó las sanciones de EE.UU. con el trato de Israel hacia los palestinos, diciendo que ambas castigan a civiles inocentes. El Primer Secretario cubano Ibarra elogió la postura de Richmond, calificándola como un paso hacia la construcción de “puentes de amor” entre ambas naciones.









